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Carta de Amor Para Mi Novio Que lo Amo.

Siempre quise realizar una carta para mi novio de amor… ¡sí como lo han leído! ¡Una carta de amor para mi novio que lo amo! Justo en medio de tanta tecnología, de tantas herramientas para mantenernos comunicados, cuando acortar distancias es posible sólo a través de un simple clip en una aplicación en nuestro celular o computador y yo aún rodeada de todo esto, he decidido escribir una ¡tradicional carta de amor!.


Retomar tal afición de mis antepasados y convertirla en instrumento para manifestar mi amor a mi ser amado ha sido toda una experiencia maravillosa, eso sí, no puedo negar que tuve la duda si hacerlo de esa manera tradicional no haría verme como una mujer demasiado sentimental o en el peor de los casos cursi ante mi querido amor. Pero era un riesgo que estaba dispuesta a pasar.

La tarea comenzó de forma inmediata, quería que dicha carta de amor llegara a mi remitente lo antes posible. Así que manos a la obra me dije, y a empezar a plasmar mis sentimientos en el papel que había elegido para tal fin, pero ¡un momento! No podía elegir cualquier papel, ¡no! La carta para mi amado debería ser hecha sobre un hermoso papel, sobre el iban a estar impresas mis palabras amorosas, debía elegir un papel especial… así lo hice, luego de caminar por varios sitios, encontré el papel ideal, de color blanco resplandeciente, suave, delicado, con un aroma sublime a delicadas rosas, describía a la perfección lo detallista que soy, la pureza de mi amor y la femineidad y sensualidad, características en mi. Sí, sin duda, ese debía ser mi papel.

Tomar la Decisión de Escribir una Carta de Amor

De regreso a casa, ¿Qué proseguía?. Soy nueva en esto de las cartas, pero si ya había tomado mi tiempo para elegir un «simple papel», obviamente la tinta con la que iba a ser escrita no iba a ser la excepción, recurrí a mis lápices que estaban sobre mi blanco pero saturado escritorio, ahí entre los escombros de lo que antes era mi taza preferida para tomar café, encontré lápices de diversos colores y diseños, elegí un color vibrante, si así como vibrante es mi amor por mi novio, el color elegido un rosa intenso o como dirían en el mundo de la moda: «un tono fucsia «fashions» y encantador». Cada letra, cada frase resaltarían escritas con él.

Ya estaba amando el proceso, emocionada al fin de poder plasmar el amor en palabras y frases inspiradoras de pasión, deseo, amor y sobre todo nostalgia… y ahí ya en frente de mi oloroso papel, contagiada de ese aroma de romance y ávida de ver vibrar el color del amor, vinieron a mi mente muchas emociones, ¿por dónde empezar?, ¿qué podía decirle a ese hombre, que cada día anhelo a mi lado, que me hace suspirar tan sólo de pensar en él, pero que no tengo junto a mi?.

Aspectos que Tomé en Cuenta para Escribir mi Carta de Amor

Comencé con su nombre, pero sentí que era muy obvio, ¡no! yo quería algo más romántico, entonces algo así: «A Mi Amado Novio», me pareció mejor… esa frase desbordó una hermosa sensación de plenitud: era yo ahí entre el papel y un sentimiento, entre mi amor y la distancia, la que se acercaría a mi hombre amado… ¿Qué puede ser más hermoso que eso?, bueno si ¡tenerlo a él conmigo¡ pero mientras eso ocurría, pues esa sensación era mejor que nada.

«A Mi Amado Novio» escribí. Yo, la mujer que durante años había sido golpeada por los sin sabores del desamor, por los engaños, la que había navegado en medio de relaciones tóxicas, recurrentes y dolorosas, al fin había dejado todo eso atrás y tenía en mi amado un nuevo motivo para sonreír e ilusionarme nuevamente, y ahí estaba, emocionada por el logro de ese amor, plasmándolo en papel.

Pero escribir no es tan fácil como parecía, los sentimientos se revolvieron entre sí, y me quedé un largo rato mirando la frase inicial de mi carta, mi amado novio, un hombre encantador, tranquilo, que me daba la paz que con nadie más había sentido, un hombre capaz de mirarme con sus ojos almendrados, y desbordar una dulzura inmensa al sonreír, ese hombre perfecto para mí, mi alma gemela, mi complemento, el que me escuchaba noche a noche, el que bromeaba conmigo, el que con sus gestos y muecas siempre quería robarme una sonrisa, el que tan sólo con mirarme desnudaba mi alma… que podía yo decirle a ese hombre tan perfecto para mí… suspiré, hondo y profundamente, y quise decir tanto.

Estar frente a ese papel me hizo pensar tantas cosas y a la vez sentir no saber como expresarlas. El vaivén de mi lápiz, moviendo y golpeándolo nerviosamente sobre la mesa, era un reflejo involuntario en mi, como si quisiera sacar mis emociones en cada golpe que le daba. Por Fin mis Sentimientos Comenzaron a Fluir

Finalmente conseguí encaminar mis sentimientos hacia ese papel, sobre él palabras de amor, contándole a mi novio lo feliz que estaba de haberlo conocido, casi por casualidad, en un grupo de chat, el apareció en medio de tanta gente y resaltó como el rey que venía a rescatar a la princesa… me ayudó en momentos de dificultades y me apoyo cuando otros me dejaron sola. «Mi caballero virtual, mi corazón palpita aceleradamente cuando llega la hora de vernos, así en nuestra cita a distancia» una de las muchas frases que escribí para él.

Le dije que no es fácil mantener un amor a distancia, que mucha gente duda de una relación así, pero que debíamos ser fuertes y mantener nuestra confianza y respeto mutuo para que este amor creciera con el tiempo y prosperara.


Cada frase vibraba en amor, inspirada por la pureza de un papel… sólo saber que sus ojos mirarían mi carta, que leería cada palabra, que admiraría las letras puestas en ellas y las sentiría dentro de su ser, que me haría suya entre sus manos al sostener ese pedazo de papel… esa sensación valió el esfuerzo.

Hacerle llegar mis sentimientos de una forma tan romántica, firmar el final de la carta con un beso, dejar las huellas de mis labios rojos en ese trozo de papel, que conociera aunque fuese a la distancia un beso de mi, eso créanme que valió la pena.

Pude ver la emoción que sentía al tener mi carta entre sus manos, cuando me llamó como cada noche lo hacía, mostrándome que ya tenía junto a él la carta que le había enviado desde mi pequeño pueblo a su concurrida ciudad.

Eramos él y yo… ahí juntos en la distancia… él leyendo mi alma y yo viendo mezclarse su risa junto a las lágrimas de emoción.

Lo hermoso de mi carta de amor

Puedo pasar horas contándoles todo lo que le dije a mi amor en esa carta, todo lo que sentí al retroceder en el tiempo y usar un medio de comunicación, hoy casi extinto por las cambiantes y deslumbrantes tecnologías, evocar sentimientos, recordar que así de sublimes se sentían los amores de antes, donde la llegada del cartero era el acontecimiento que podía unir corazones y desatar ávidas pasiones, vivir algo así hoy día, con esa sensación de plenitud, esa felicidad pura, ese coqueteo previo con las letras y el papel por el cual pasé al escribir esa carta, créanme que es una sensación maravillosa, y espero que ustedes, mujeres que me leen, se animen a dejar el amor a la tecnología por unos instantes y puedan decir algún día, como yo, muy enamoradas: he enviado ¡una carta de amor para mi perfecto amado!